KIA TELLURIDE 2025
Descripción de la publicación.
1/13/20265 min read


KIA Telluride 2025: madurez, presencia y una fórmula que sigue funcionando
El KIA Telluride se ha ganado, a pulso, un lugar relevante dentro del competido segmento de las SUV grandes de tres filas. En un mercado donde las familias buscan cada vez más espacio, tecnología y una experiencia de manejo refinada —sin necesariamente saltar a marcas premium—, el Telluride ha sabido leer el momento. Para 2025, el modelo no llega con una reinvención radical, sino con una evolución clara que apunta a pulir lo que ya hacía bien y mantenerse vigente frente a rivales cada vez más agresivos.
En México, donde este tipo de SUV comienza a ganar terreno entre compradores que antes miraban minivanes o camionetas grandes, el Telluride se posiciona como una alternativa equilibrada: grande sin sentirse torpe, bien equipada sin ser ostentosa, y con una personalidad que ya no se percibe como “nueva”, sino como consolidada.
Diseño exterior
El diseño exterior del KIA Telluride 2025 transmite solidez desde cualquier ángulo. Es una SUV de proporciones generosas, con una presencia que se hace notar sin necesidad de exagerar. El frente mantiene un aspecto robusto, con líneas rectas, faros verticales bien definidos y una parrilla que refuerza su carácter serio y casi institucional.
De perfil, el Telluride es largo y ancho, pero bien balanceado. La línea de techo recta no solo aporta identidad visual, sino que deja claro su enfoque práctico, especialmente para los pasajeros de la tercera fila. No hay pretensiones deportivas ni gestos innecesarios: su lenguaje es sobrio, elegante y funcional. En la parte trasera, el diseño es limpio y coherente, cerrando un conjunto que prioriza presencia y madurez por encima del impacto inmediato.
Interior y tecnología
Puertas adentro, el Telluride 2025 confirma por qué ha sido tan bien recibido desde su lanzamiento. El interior se siente amplio, bien iluminado y cuidadosamente diseñado. Los materiales ofrecen una buena calidad percibida, con superficies suaves, detalles bien rematados y una sensación general que se acerca más a lo premium de lo que su posicionamiento sugiere.
El tablero apuesta por un diseño horizontal que refuerza la sensación de anchura, con pantallas bien integradas y fáciles de leer. La interfaz es intuitiva, con menús claros y una conectividad que responde de manera rápida, sin complicaciones. La ergonomía está bien resuelta: los controles principales quedan a la mano y la posición de manejo se ajusta sin esfuerzo, algo clave en un vehículo pensado para recorridos largos y uso familiar intensivo.
La segunda y tercera fila ofrecen un espacio real para adultos, algo que no todas las SUV de este tamaño pueden presumir, y el ambiente general invita a viajar sin sensación de encierro.
Sensaciones de manejo
Al volante, el KIA Telluride 2025 se siente coherente con su planteamiento. El motor responde con suavidad desde bajas revoluciones, ofreciendo una entrega de potencia progresiva y suficiente para mover con soltura un vehículo de este tamaño. No busca emociones fuertes, pero sí una sensación constante de control y reserva de fuerza.
La transmisión acompaña bien ese carácter, con cambios fluidos y bien dosificados que priorizan el confort. En ciudad, el conjunto se percibe relajado y fácil de llevar, mientras que en carretera mantiene un ritmo estable, incluso con carga completa.
La dirección es ligera a bajas velocidades, lo que facilita maniobras y estacionamientos, pero gana firmeza conforme aumenta la velocidad. La suspensión es uno de sus puntos más logrados: filtra muy bien las irregularidades del camino y mantiene la carrocería estable, sin rebotes ni movimientos bruscos. En carretera, el Telluride se siente aplomado y predecible, transmitiendo confianza incluso en trayectos largos.
Uso diario y confort
En el día a día, el Telluride demuestra que no solo es grande, sino también fácil de convivir. A pesar de sus dimensiones, no resulta intimidante, y la visibilidad, junto con las ayudas al manejo, hacen que moverse en ciudad sea más sencillo de lo esperado.
El confort es uno de sus grandes argumentos. Los asientos son cómodos, el aislamiento acústico está bien trabajado y el habitáculo mantiene una atmósfera tranquila incluso a velocidades de autopista. El consumo, dentro de lo esperado para una SUV de este tamaño, se mantiene razonable si se conduce con suavidad.
La practicidad también juega a su favor: múltiples espacios de almacenamiento, una cajuela amplia y una configuración flexible de asientos hacen que el Telluride se adapte con facilidad tanto a la rutina diaria como a viajes familiares largos.
Seguridad y asistencias
En el apartado de seguridad, el KIA Telluride 2025 se mantiene competitivo y acorde a lo que se espera en este segmento. Integra sistemas de asistencia que aportan tranquilidad al conductor y refuerzan su enfoque familiar, especialmente en trayectos largos o con tráfico pesado.
Más allá de cifras, lo que destaca es cómo estas asistencias trabajan de manera discreta, apoyando la conducción sin intervenir de forma abrupta, algo que suma a la sensación de manejo relajado que define al modelo.
Conclusión
El KIA Telluride 2025 es una SUV pensada para familias que buscan espacio, confort y una experiencia de manejo sólida, sin necesidad de entrar al terreno de las marcas de lujo. No es el vehículo más llamativo ni el más deportivo del segmento, pero sí uno de los más equilibrados.
Su fortaleza está en la suma de pequeños aciertos: un diseño sobrio pero con presencia, un interior bien logrado, un manejo cómodo y una propuesta honesta. Es ideal para conductores que valoran los viajes largos, el confort de sus pasajeros y una sensación de calidad constante. Frente a sus rivales, el Telluride destaca por su madurez y coherencia, cualidades que, en un mercado tan saturado, terminan marcando la diferencia.








